Es más fácil salir de la cárcel que de Facebook

Las desventuras pasadas por Berto Romero, un ser humano común y silvestre como cualquiera de nosotros, para salirse de la mayor red social de toda la historia demuestran que detrás de su inocente apariencia y atractivos colores, se esconde un monstruo, del cual salir no es nada sencillo.

Chantaje emocional. No podía haber mejor manera de describir lo que tiene que sufrir cualquiera que desee eliminar todo rastro de su permanencia en Facebook. Hablamos de borrar toda información personal, email, fotos, etiquetas que demuestren nuestra existencia en ella. ¿Alguna vez han tenido que aguantar las súplicas de una/un ex ?. Las típicas frases: “TIENES que darme una razón para terminar!”, o “Si me dejas nada sera igual”, son repetidas mediante un proceso cuidadosamente planificado para impedir desactivar, no borrar, tu cuenta. Fotos de amigos que ya no podrás contactar pasan delante de tus ojos, esperando que desistas de tomar tan “grave” decisión. Por lo menos en una relación, se puede terminar sin decir la razón, lo cual no es precisamente recomendable. Pero a Facebook se le tiene que dar una explicación sí o sí.

Si logró superar esta barrera emocional, prepárese. Facebook magnánimamente decide no borrar sus datos, más bien almacenarlos hasta cuando decida volver. Todo quedará intacto tal cual si se esperara volver a encontrar todo en orden. Pero, si su decisión es definitiva y no hay vuelta atrás, le queda un largo camino que recorrer. Después de múltiples búsquedas de gente que ha pasado el mismo suplicio, finalmente existe la opción oculta en las entrañas de la bestia, de darse por completo de baja. Y aún así “brinda” por 15 días más la oportunidad de arrepentirse, dejando siempre la puerta abierta.

Si esto no fuera más que una historieta, la calificaría de sensiblería cursi de primer nivel. Pero saber que miles de millones de fotos, y datos personales están en manos de un puñado de personas, que por el sacrificio de su privacidad obtienen enormes cantidades de basura en formas de bits y bytes y una que otra “amistad”, demuestra cuan poco valoramos lo más importante.

Author: Carlos Jordan

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1 Comment

  1. esto demuestra la necesidad de un ente regulador gubernamental para evitar estos abusos.

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