La tecnología de ICE de reconocimiento facial, como la utilizada por Clearview AI, permite a esta agencia de control de inmigración identificar personas en segundos mediante bases de datos que contienen millones de fotos obtenidas del internet. Además, la app Mobile Fortify escanea licencias de conducir con datos de 200 millones de fotos para identificar individuos en la calle.
Contenido
Innovaciones tecnológicas de ICE que están revolucionando las deportaciones
Reconocimiento facial y vigilancia avanzada
Estas herramientas facilitan operaciones rápidas y precisas, aunque generan preocupaciones sobre privacidad y derechos humanos. Por ejemplo, en 2024, ICE contrató a Clearview AI por $3.75 millones para identificar víctimas y sospechosos en casos de explotación infantil y ataques a oficiales. La vigilancia avanzada se combina con drones equipados con cámaras de alta resolución y reconocimiento facial, ampliando el alcance y la rapidez en las operaciones de identificación.
Bases de datos integradas y automatizadas
ICE ha desarrollado sistemas de bases de datos que combinan información de diferentes agencias y fuentes, como LexisNexis y Palantir. La plataforma Investigative Case Management (ICM) de Palantir integra datos de antecedentes, visas, características físicas y ubicación, permitiendo filtrar y generar informes detallados. Además, ICE usa Accurint y otros sistemas para realizar más de 1.2 millones de búsquedas mensuales en datos públicos y privados, facilitando investigaciones masivas. Estas bases automatizadas permiten detectar patrones y priorizar casos de manera mucho más eficiente, aunque también elevan riesgos de vigilancia masiva y violaciones a la privacidad.
Inteligencia artificial en la identificación de migrantes
Palantir desarrolla el sistema ImmigrationOS, que usa IA para analizar enormes volúmenes de datos y detectar patrones que indican posibles infractores o personas de interés. El sistema prioriza deportaciones, monitorea la auto-deportación y gestiona todo el ciclo migratorio. Sin embargo, la arquitectura del sistema refleja decisiones humanas y puede introducir sesgos, como ocurrió con herramientas de riesgo en justicia criminal. La IA en inmigración busca mayor eficiencia, pero plantea riesgos por errores, discriminación y decisiones automatizadas sin supervisión pública adecuada.
Drones y vigilancia en tiempo real
ICE emplea drones con cámaras de alta resolución para monitorear protestas y movimientos en fronteras, capturando imágenes que luego se analizan con reconocimiento facial y otras tecnologías. La adquisición de drones por más de $9 millones permite vigilancia en áreas inaccesibles y en eventos públicos, aumentando la capacidad de identificación en tiempo real. La capacidad de vigilar en vivo, combinada con bases de datos de ubicación y reconocimiento facial, hace que la vigilancia sea más invasiva y constante, incluso en zonas urbanas y protestas.
Sistemas de monitoreo y seguimiento digital
La agencia utiliza sistemas como Penlink y Webloc para recopilar datos de ubicación y actividades en línea, creando perfiles de “día en la vida” de individuos. Estas herramientas recopilan señales de teléfonos móviles, redes sociales y web oscura, facilitando seguimientos precisos sin necesidad de órdenes judiciales. Además, ICE emplea lectores de placas y apps para escanear vehículos y obtener su historial de movimientos. La integración de estos sistemas permite un seguimiento digital exhaustivo, que puede ser utilizado para detectar, detener y deportar en masa a migrantes sin mayores restricciones legales.
Impacto y controversias de la tecnología de ICE en deportaciones
Eficiencia en los procesos de deportación
Las innovaciones tecnológicas han acelerado significativamente los procesos de identificación y deportación. Sistemas como ImmigrationOS y Palantir permiten filtrar y priorizar casos en tiempo real, reduciendo las demoras y aumentando la cantidad de deportaciones, que en 2025 superaron las 350,000 personas. La automatización y la integración de datos facilitan operaciones más rápidas, permitiendo a ICE actuar con mayor precisión y menor intervención humana, aunque sin garantizar siempre justicia o precisión.
Cuestiones de derechos humanos y privacidad
El uso de reconocimiento facial, vigilancia en tiempo real, hacking de teléfonos y recopilación masiva de datos plantea serias preocupaciones sobre derechos humanos y privacidad. La recopilación sin permisos, la vigilancia constante y la potencial discriminación sesgada impactan en el derecho a la privacidad y a un proceso justo. La falta de supervisión efectiva y la opacidad en los protocolos agravan los riesgos de abusos, como detenciones arbitrarias y vigilancia de comunidades migrantes y activistas.
Transparencia y supervisión de las operaciones tecnológicas
Muchas de estas tecnologías operan en secreto, con poca supervisión pública o judicial. Proyectos como ImmigrationOS y el uso de spyware de Paragon Solutions se implementan sin mecanismos claros de auditoría ni control externo, lo que aumenta la probabilidad de errores, sesgos y abusos. La falta de transparencia dificulta la evaluación del impacto real y la protección de derechos civiles, generando desconfianza en las comunidades afectadas.
Reacciones de comunidades migrantes y defensores de derechos
Las comunidades migrantes y organizaciones de derechos humanos reaccionan con preocupación y resistencia ante el uso masivo de estas tecnologías. Denuncian la invasión a la privacidad, los riesgos de discriminación y la criminalización de activistas y defensores. La presencia de vigilancia avanzada genera miedo, inhibe la protesta y fomenta la desconfianza en las instituciones. Organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU) advierten sobre los peligros de estos sistemas y exigen regulaciones estrictas.
Perspectivas futuras y posibles regulaciones
El avance de la tecnología de ICE en deportaciones plantea la necesidad de regulaciones claras y supervisión independiente. La implementación de auditorías, límites en el uso y transparencia en los algoritmos son pasos fundamentales. La discusión sobre la ética en el uso de IA y vigilancia masiva continúa, con propuestas para fortalecer los derechos civiles y limitar el alcance de estas herramientas. Sin embargo, sin controles efectivos, el riesgo de abusos y violaciones se mantendrá alto, afectando la justicia y la dignidad de las personas migrantes.
Preguntas frecuentes sobre tecnología de ICE en deportaciones
¿Qué innovaciones tecnológicas utiliza ICE en sus deportaciones?
ICE emplea reconocimiento facial, bases de datos integradas, inteligencia artificial, drones y sistemas de monitoreo digital para acelerar y hacer más precisas las deportaciones, pero también generan preocupaciones sobre privacidad y derechos humanos.
¿Cómo afecta la tecnología de ICE en deportaciones a los derechos humanos?
El uso de reconocimiento facial, vigilancia constante y recopilación masiva de datos puede violar derechos humanos y privacidad, además de aumentar el riesgo de discriminación y detenciones arbitrarias en comunidades migrantes.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en la tecnología de ICE en deportaciones?
La IA, mediante sistemas como ImmigrationOS, ayuda a priorizar casos y gestionar ciclos migratorios, pero también puede introducir sesgos, errores y decisiones automatizadas sin suficiente supervisión pública.
¿La tecnología de ICE en deportaciones es transparente y supervisada?
Muchas tecnologías operan en secreto, con poca supervisión pública o judicial, lo que aumenta riesgos de errores, sesgos y abusos, y dificulta la protección de derechos civiles.
¿Qué preocupaciones tienen las comunidades migrantes sobre la tecnología de ICE en deportaciones?
Las comunidades temen invasión a la privacidad, discriminación y criminalización, además de que la vigilancia avanzada puede generar miedo y desconfianza en las instituciones migratorias y de derechos humanos.
Fuentes: TechCrunch, AIC, Brennan Center, Brookings.

